La fama de El Candado en Málaga es la de un campo de golf para divertirse y aprender. De hecho, por sus nueve hoyos han pasado casi la totalidad de los profesionales de la Costa del Sol, desde Cañizares hasta Juan Quirós, pasando por José Luis Manga, Sebastián y Angel de Miguel o Miguel Angel Jiménez, que durante un año dio clases a sus socios.
En estos momentos, de esto se encargan Juan González, Gonzalo García y Manolo Lucas. Este último, con 39 años de experiencia en el club, nos habla del recorrido de El Candado, “un campo con muchos obstáculos pero no difícil, en el que la mentalidad del jugador debe ser la de colocar la bola con precisión, más que hacer golpes largos”.
- Hoyo 1 – “El Olivo”, 245 metros, par 4. Un hoyo en cuesta y en embudo, cuya principal dificultad viene provocada por los dos olivos que cierran el camino al green. Como en casi todo el recorrido del campo, en este caso, el primer golpe debe buscar la colocación, en este caso, al pie de la cuesta, es decir, un primer golpe de unos 160 metros, para luego ir a green. Si ese primer golpe se hace más largo, de unos 200 metros, el “approach” al green es mucho más difícil, ya que no se puede frenar la bola. Si se posee una potencia muy grande con el drive se puede llegar a green en un sólo golpe.
- Hoyo 2 – “Al mar”, 365 metros, par 4. Hoyo en bajada, con lo que la bola rueda mucho. No tiene muchos obstáculos, es amplio en su primera parte aunque al final se estrecha. El primer golpe es ciego, ya que no se ve el green. Ese primer golpe debe ser de unos 200 metros, para dejar el segundo a vista de green. Este green es “en piano”, ya que tiene un escalón en su parte de atrás, siendo su final zona “out” (terreno no permitido).
- Hoyo 3 – “El respiro”, 236 metros, par 4. Un par 4 muy corto. Es un hoyo en subida, con distintos escalones en su recorrido, en forma de diábolo, ya que la salida y el green son anchos, mientras que la parte central es más estrecha. Importante la precisión para no salirse de la calle. La recomendación, hacer un primer golpe de unos 120 metros y afrontar un segundo golpe difícil, ya que el green es ondulado, estrecho y largo. Si arriesgamos con un “drive” muy largo podemos alcanzar el green en uno.
- Hoyo 4 – “La pata de liebre”, 240 metros, par 5. Un hoyo doble de derecha a izquierda, los que en el mundo del golf se conocen como pata de perro o de liebre como el propio nombre del hoyo indica. El primer golpe es muy fácil, sólo seguir en calle con unos 100 metros (un hierro 9 puede servir) para poner la bola a vista de green. En el segundo golpe el green está elevado y es pequeño, lo que pone dificultad al hoyo, junto con los obstáculos que suponen los dos bunkers que rodean el green.
- Hoyo 5 – “La venta”, 100 metros, par 3. Hoyo fácil, con el tee muy alto y el green muy bajo. Como en el resto del recorrido del campo se premia la precisión, ya que si no caculamos bien la fuerza tenemos dos zonas “out” tanto antes de llegar al green, que es plano con un pequeño escalón en su entrada, como después de este, donde se sitúa una zona de adelfas.
- Hoyo 6 – “El lobo”, 169 metros, par 3. Sin duda, el hoyo más exigente del recorrido. Par 3 ciego totalmente ascendente. Existen dos formas de afrontarlo. Hacer un primer golpe de unos 120 metros al centro de la calle y el segundo a green o llegar de un sólo golpe a green, pasando por encima del pequeño barranco que lo bordea por la izquierda y salvando el “bunker” y el lago que rodean el green. En palabras de Manuel Lucas, “no admite mucho margen de error, ya que sólo para hacer par hay que arriesgar”. Razones por las que este profesional no recuerda “que nadie lo haya hecho en un sólo golpe, además, hacerlo en dos golpes ya es bastante difícil”.
- Hoyo 7 – “Buena vista”, 104 metros, par 3. Par 3 corto en el que estamos “obligados” a ir directamente a green, que es bastante plano. Los principales obstáculos, el lago a la derecha del green, detrás de este un bunker y más atrás una zona “out”.
- Hoyo 8 – “La mina”, 135 metros, par 4. Como en otros hoyos, premia la precisión. Los jugadores principiantes van a asegurar haciendo un primer golpe muy corto y afrontando el green en el segundo. Esa es una buena manera de esquivar el bunker frontal que precede a la bandera si no confiamos en nuestro “drive” todavía. La mayoría, sin embargo, llega a green, que es plano estrecho y largo con pequeñas ondulaciones, en el primer golpe.
- Hoyo 9 – “Adiós Peláez”, 288 metros, par 4. Calle muy ancha, ondulada y con una pequeña curva de derecha a izquierda. Su amplitud engaña, ya que no es fácil mantener la bola en la calle y que no se te vaya al “rough”. La mejor táctica, hacer un primer golpe de unos 180 metros y un segundo golpe ciego, en el que siempre tendremos la bola más alta que los pies. Los obstáculos, tres bunkers que rodean un green en piano, es decir, con un pequeño escalon.